Mala praxis en Mendoza: confundieron las operaciones de dos niños

Un médico en Mendoza confundió las operaciones de dos chicos y ahora deberá enfrentar una demanda por mala praxis.
operacion

En una clínica mendocina se dio un caso increíble de mala praxis con dos menores cuyas operaciones se realizaron de manera “cruzada”.


El hecho ocurrió en junio de 2017 en el Hospital Santa Isabel de Hungría de Guaymallén, los padres de los chicos ya realizaron la demanda civil por los perjudicados.

Uno de los niños de 11 años ingresó al hospital con síntomas de hidrocele (una fuerte inflamación en un testículo). El otro, de 4 años, padecía de fimosis, que es la incapacidad del glande y por lo cual debía ser circuncidado.

Ambos pacientes fueron internados el 1 de junio en la misma sala y tenían programado el ingreso al quirófano a las 15 horas. Primero ingresó el nene de 11 años y luego el de 4. Dos horas después regresaron a su habitación.

Los padres del menor más grande se sorprendieron por el vendaje y le preguntaron al médico por la operación. Allí les confirmó que había sido circuncidado y no operado de su testículo. A la inversa es lo que sucedió con el otro menor.

Luego del hecho y de ser operados de sus respectivos problemas, las familias de los niños realizaron la denuncia de mala praxis al médico con quienes llegaron a un arreglo extrajudicial a través de su seguro.

“El médico, según está escrito en el informe pericial, al estar en el quirófanodijo que le realiza un nuevo examen físico (al nene de 11 años) y corrobora hidrocele testicular izquierdo sin la tensión observada en consultorio. Evidentemente el liquido se había absorbido. Se realiza un examen peneano de rutina observando el prepucio abundante que no permite que se retraiga el glande. Por ello, se anestesia al niño y se realiza apertura de anillo prepucial,  observándose glande con múltiples adherencias. Por ello se dice, por edad y patología, operarlo de eso. Dejando para un segundo término la intervención de hidrocele”, relata el informe firmado por la médica legista y laboral Patricia Díaz Peralta, que intervino como informante de parte en la etapa prejudicial.

El informe de la especialista, agrega: “Ante que nada resulta importante destacar, que no hay intención en el accionar del médico de producir un daño o dolo. Se pueden producir (por este caso) diversas circunstancias inherentes a la mala praxis”.