Juicio millonario a favor de consumidor

Luego de 15 años y de una demanda, la Cámara Civil falló en contra de dos empresas. El fallo se basó en la Ley de la Defensa del Consumidor.
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Los consumidores disponemos de muchas posibilidades extra judiciales para tramitar nuestros reclamos. Las oficinas de Gobierno, las ONG
Pero también disponemos siempre de la justicia ordinaria, donde muchas veces las respuestas son lentas pero favorables al consumidor, como es el caso de quien manejando su Peugeot 306 rumbo a Potrerillos, sintió un golpe repentino en su cara que lo dejó inconsciente. Seis días después se despertó en el hospital Central sin entender qué le había sucedido. Sus familiares le explicaron que el accidente fue provocado por la apertura espontánea del airbag.

Luego de 15 años y de una demanda, la Cámara Civil falló en contra de Peugeot Francia y Peugeot Argentina por lo ocurrido, lo que representa un hecho muy importante porque el fallo se basa en la Ley de Defensa del Consumidor.

De quedar firme, recibirá aproximadamente un millón de pesos por los daños ocasionados que incluyeron fracturas, varios días de internación y secuelas que hoy sigue enfrentando.

Según explicó, lo que sucedió fue que el airbag, elemento de seguridad que se infla en caso de un choque frontal para proteger al conductor, se puso en funcionamiento espontáneamente por una falla en el sistema de activación. Paralelamente, se cortó el cinturón de seguridad.

La recuperación del afectado, fue muy lenta y hasta hoy lamenta algunas secuelas.

En el año 2000, el hombre decidió presentar una demanda contra los fabricantes de su vehículo y los importadores -de acuerdo a lo establecido en el artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor 24.240-

En primera instancia la causa fue presentada en el 11º Juzgado Civil donde fue rechazada. Posteriormente, presentó un recurso ante la Cuarta Cámara de Apelaciones en lo Civil de Mendoza donde le hicieron lugar.

Una de las razones que esgrimían los fabricantes para no hacerse cargo fue la velocidad a la que circulaba el conductor.

Lo cierto es q la velocidad no tuvo nada que ver con el hecho y culminó en una sentencia ejemplar para otros casos, que permitan proteger a las víctimas y no a las fábricas.

Cabe recordar que el derecho del consumidor se ha desarrollado por la aplicación de normas protectorias que regulan situaciones de vulnerabilidad especial. Toda su normativa constituye un modo de regulación del mercado en el cual el consumidor más que un sujeto necesitado de tutela, es protagonista en el rol de asegurar el funcionamiento correcto de un mercado .

Puntualmente, y en lo que aquí interesa, destaco que en el art. 40 de la ley 24.240, modificado por la ley 24.999, se lee: 'Responsabilidad. Si el daño al consumidor resulta del vicio o riesgo de la cosa o de la prestación del servicio responderán el productor, el fabricante, el importador, el distribuidor, el proveedor, el vendedor y quien haya puesto su marca en la cosa o servicio. El transportista responderá por los daños ocasionados a la cosa con motivo o en ocasión del servicio". "La responsabilidad es solidaria, sin perjuicio de las acciones de repetición que correspondan. Sólo se liberará total o parcialmente quien demuestre que la causa del daño le ha sido ajena".

Que no cabe duda alguna, en este caso, la aplicación del art. 40 de la ley ya citada, respecto en la forma específica, a la responsabilidad de todos aquellos que de alguna manera hubieren tenido participación en la sucesión de personajes que existe desde la fabricación hasta la puesta del mismo en manos del consumidor .La norma establece una legitimación pasiva amplia en la acción de daños, no sólo comprende a quienes tradicionalmente eran indicados como responsables (fabricante, distribuidor, vendedor) sino que completa el elenco con el importador y quien haya puesto su marca en el producto.

El texto de la ley es claro en cuanto establece una solidaridad legal y la jurisprudencia ha afirmado que "se trata de una responsabilidad concurrente.

Tanto la activación del air bag en momentos inoportunos como el no funcionamiento del dispositivo en caso de accidentes ha motivado demandas.

Por ejemplo en abril de 2012, una empresa automotriz tuvo que hacerse cargo de que este mecanismo no se activó luego de un accidente de tránsito en el que un auto, chocó con un camión que se desplazaba en el mismo sentido. Los ocupantes del vehículo sufrieron graves lesiones luego de la colisión.

En mayo de ese mismo año otra empresa fue condenada a pagar una indemnización millonaria a un conductor de un que sufrió un accidente y quedó cuadripléjico.

El automóvil quedó totalmente destruido luego del accidente. "El auto no sirvió más, quedó hecho pedazos", sostuvo el damnificado, quien agregó: "lo que debe haber otras personas que pasaron por lo mismo que yo, pero que lamentablemente no vivieron para contarlo".
Fuente: Popular