No reconocer un hijo implica daño moral

En Río Cuarto, la Justicia ordenó a un hombre pagar 54 mil pesos a una hija que no reconocía, además de darle su apellido. La joven hoy tiene 29 años e inició la demanda al llegar a la mayoría de edad. El fallo de una Cámara confirmó el de primera instancia.
SERA JUSTICIAS

Río Cuarto. Un padre deberá pagarle a su hija que no reconocía una indemnización por daño moral. La mujer, que ya tiene 29 años, logró que la Justicia le hiciera lugar a su demanda para que el hombre reconociera su paternidad.

El fallo fue de la Cámara en lo Civil, Comercial y de Familia de Primera Nominación de Río Cuarto, en un juicio sobre filiación extramatrimonial. El tribunal determinó que el padre deberá pagarle 54 mil pesos a su hija por el daño que le provocó al no haberla reconocido oportunamente. Además, ordenó que se acepte la modificación del apellido de la joven.

La mujer inició hace años la demanda al ver vulnerado su derecho a la identidad. Su abogado, Ricardo Muñoz, consideró que “es muy importante, más allá de la determinación cuantitativa de la indemnización, la circunstancia de que se haya considerado que el no reconocimiento voluntario de la relación paterno-filial implica un daño no patrimonial (moral o psicológico)”.

Se admite que el valor resarcitorio es más bien simbólico. 

Muñoz indicó que el demandado es un comerciante de la ciudad que tiene esposa e hijos, es solvente y que recién en los últimos tiempos tuvo algún contacto esporádico con su hija.

Reveló que la madre de la joven es “una persona de trabajo, de clase media”, que le había pedido al hombre verbalmente que la reconozca años atrás y que, al negarse este, decidió esperar a que la hija de ambos fuera mayor de edad e iniciara el reclamo judicial.

“Ya existía jurisprudencia sentada por no reconocimiento voluntario de filiación. Esto implica que no haber reconocido al hijo implica un daño, desde un punto de vista psicológico y de la vida de relación. Para la hija, este fallo implica una satisfacción porque se vio privada de ese reconocimiento toda su vida”, destacó Muñoz a La Voz del Interior.

En rigor, la Cámara rechazó un recurso de apelación promovido por el demandado y confirmó la resolución dictada por el Juzgado de 3ª Nominación del mismo fuero, que ya había hecho lugar a la acción de filiación y a la indemnización requerida por la joven.

En su voto, la camarista María Adriana Godoy esgrimió que el recurrente no había rebatido las principales ponderaciones en que se fundamentó el pronunciamiento en primera instancia; entre otras, que el demandado “obstaculizó por todos los medios a su alcance el conocimiento de la verdadera filiación de la actora”.

La vocal, a cuyo voto adhirieron sus pares Eduardo Cenzano y Rosana de Souza, insistió en que algunos de los testimonios –no refutados– brindados en la causa daban cuenta de “la existencia de una relación entre el demandado y la madre biológica de la demandante”.

El fallo consideró que “surge acreditado que el demandado conocía el nacimiento de la actora” y que omitió “su reconocimiento oportuno” como hija, lo que ha lesionado el derecho a la identidad de la joven.

Fuente: La Voz del Interior

Te puede interesar

Te puede interesar